La
existencia de 9.500 presos
políticos[1] pone de manifiesto la falta de libertades políticas en Colombia.
La extrema intolerancia estatal contra toda reivindicación social garantiza una
situación de despojo contra las mayorías en beneficio del gran capital, y es
causal del actual conflicto social y armado. Es debido a la miseria de las
mayorías, aunada al exterminio contra la oposición política civil, que parte
importante de ésta elije la oposición política insurgente. Uno de los puntos a debatir en la Agenda de diálogo entre la
insurgencia de las FARC y el gobierno colombiano se refiere precisamente a esa
falta de libertades políticas en Colombia. La liberación de
los presos políticos sería un gesto concreto hacia la paz por parte del
gobierno colombiano; lamentablemente el gobierno
no se lo plantea, y por el contrario incrementa las detenciones políticas a la
par que incrementa la entrega del territorio a las multinacionales. Las
organizaciones sociales denuncian: “Las regiones del país donde existe mayor concentración de recursos
naturales, procesos organizativos e intereses económicos trasnacionales;
coinciden con aquellas en las que se usa con más frecuencia la detención
arbitraria (…)Existe una directriz de Estado que criminaliza y militariza la
protesta social, que se manifiesta en el sustancial aumento de detenciones
arbitrarias y en su política criminal que abiertamente da una repuesta
represiva o punitiva al ejercicio del derecho a la protesta(…) una estrategia
criminal del Estado que pretende debilitar el movimiento popular y amilanar la
protesta social” [2]. Azalea Robles
En Colombia el capitalismo alcanza su paroxismo. Las estrategias represivas correlativas a la acumulación capitalista son acicateadas en ese laboratorio del horror, para ser exportadas. El conocimiento y análisis de la realidad colombiana es relevante para los pueblos. Página de investigación periodística, pensamiento crítico, e iniciativas creativas de información para romper el cerco desinformativo.
Páginas
miércoles, 23 de enero de 2013
Colombia: Tortura contra familiares de presos políticos es mensaje del terrorismo de Estado
La
existencia de 9.500 presos
políticos[1] pone de manifiesto la falta de libertades políticas en Colombia.
La extrema intolerancia estatal contra toda reivindicación social garantiza una
situación de despojo contra las mayorías en beneficio del gran capital, y es
causal del actual conflicto social y armado. Es debido a la miseria de las
mayorías, aunada al exterminio contra la oposición política civil, que parte
importante de ésta elije la oposición política insurgente. Uno de los puntos a debatir en la Agenda de diálogo entre la
insurgencia de las FARC y el gobierno colombiano se refiere precisamente a esa
falta de libertades políticas en Colombia. La liberación de
los presos políticos sería un gesto concreto hacia la paz por parte del
gobierno colombiano; lamentablemente el gobierno
no se lo plantea, y por el contrario incrementa las detenciones políticas a la
par que incrementa la entrega del territorio a las multinacionales. Las
organizaciones sociales denuncian: “Las regiones del país donde existe mayor concentración de recursos
naturales, procesos organizativos e intereses económicos trasnacionales;
coinciden con aquellas en las que se usa con más frecuencia la detención
arbitraria (…)Existe una directriz de Estado que criminaliza y militariza la
protesta social, que se manifiesta en el sustancial aumento de detenciones
arbitrarias y en su política criminal que abiertamente da una repuesta
represiva o punitiva al ejercicio del derecho a la protesta(…) una estrategia
criminal del Estado que pretende debilitar el movimiento popular y amilanar la
protesta social” [2]. domingo, 14 de octubre de 2012
Colombia: conversaciones de Paz en medio de bombardeos y guerra sucia
- Niñas allanadas, hombres sobreexplotados, negocios jugosos y ‘la Paz’ en cortina de humo
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| prostitución infantil |
- El conflicto social deviene armado ante el exterminio del cuestionamiento político
- “Cualquier iniciativa que pretenda la paz, debe contar con la participación plena de las víctimas de crímenes de Estado.”
- Fase acelerada de acumulación capitalista a nivel mundial
- El caso colombiano: ¿Falsa Paz enajenante o verdadera Paz rebelde?
Colombia
es el 3er país más desigual del mundo [4]; más de la mitad de la población
colombiana sobrevive en la pobreza e indigencia, hay 8 millones de indigentes y
20 millones de pobres [5]. Pese a los malabarismos del gobierno con las
metodologías de medición para reducir la pobreza en el papel [6], en la
realidad esta se expresa en que anualmente mueren más de 20 mil niños menores
de 5 años por desnutrición[7]. El despojo de territorios y la
explotación perpetrados por el gran capital son la raíz de la guerra en
Colombia; por ello la paz pasa
necesariamente por un cambio estructural en la tenencia de la tierra y las
riquezas, por un camino hacia la soberanía alimentaria absolutamente contrario
al camino del agro-industrial y la mega-minería multinacional dinamizado por el
actual gobierno de Santos. Por ello, La Paz no
debe ser un concepto para enajenar [8], sino un concepto liberador: no se trata
de una Paz sin justicia social, se trata de una Paz rebelde que busque revolucionar
el estado de injusticia. El tema de 'La Paz' ha sido mil veces
manipulado por los gobiernos de turno en Colombia, y las conversaciones entre insurgencia y gobierno se han truncado siempre
a la hora de la verdad: cuando le correspondía al gobierno entrar a concretar
una verdadera reforma agraria y diversas exigencias de justicia social
enarboladas por las grandes mayorías desposeídas. Los ofrecimientos de
garantías de vida a las insurgencias se han saldado con el exterminio de los
reinsertados a la vida civil, de los negociadores y del movimiento popular por
parte del estado, como ocurrió contra la Unión Patriótica, partido político
compuesto de civiles y guerrilleros reinsertados, surgido tras unas
conversaciones de paz. Al menos 5000 militantes de la UP fueron asesinados por
la fuerza pública y la herramienta paramilitar del estado colombiano, en un
genocidio planificado que llevaba el nombre de 'Plan Baile Rojo' [9].- Palomas blancas y bolsas de cadáveres: la continua estrategia de propaganda del gobierno colombiano
- Andamio legalista de Santos apuntala un régimen de terror de Estado y despojo capitalista
- Santos llama a intensificar los bombardeos; el gobierno rechaza el cese al fuego
El
clamor popular reclama que las conversaciones de paz se hagan en medio del “cese bilateral de
hostilidades” [Ibíd. ]; pero el gobierno
rechaza el cese al fuego: “Les he pedido que intensifiquen su accionar. No va a haber
ningún tipo de cese al fuego”, expresó
Santos a inicios de septiembre en la base militar de Tolemaida[18]. Santos llama a incrementar los ataques contra la insurgencia. Las
herramientas paraestatales y la propia fuerza pública incrementan la guerra
sucia contra el movimiento social. Santos declaró
en Kansas, a finales de septiembre, que él mismo ordenó asesinar a Alfonso
Cano, y esto luego de que Cano y él habían empezado conversaciones: “Me dijeron que lo tenían rodeado
y me dije: las reglas son las reglas, y tomé la decisión de eliminarlo y así se
hizo”[19]. Cano fue
ubicado y asesinado en labores de diálogo. El 5 de septiembre los medios
anunciaban con júbilo macabro la muerte de Danilo García, comandante del Frente
33 de las FARC, y de 15 guerrilleros más, fallecidos en un bombardeo. El
ministro Pinzón expresaba: “cualquier organización, grupo o banda que se dedique al
terrorismo o a la criminalidad que atenta contra los intereses del pueblo
colombiano, encontrará en la Fuerza Pública la respuesta necesaria(…)”[20]; nótese el lenguaje del ministro,
que intenta negar el carácter político y la naturaleza popular de la
insurgencia al tratarla de ‘banda que se
dedique al terrorismo o a la criminalidad que atenta contra los intereses del
pueblo’. Resulta perturbador –por decir lo menos- que mientras el gobierno
colombiano inicia conversaciones con la insurgencia, reconociendo así de facto
su carácter político, el discurso de los funcionarios y de los medios masivos,
siga el martilleo intensivo tendiente a desnaturalizar la realidad del
alzamiento insurgente. El carácter político de las FARC queda en evidencia en
sus reivindicaciones claramente políticas. Los estigmas de “terrorismo” impuestos desde el Pentágono buscan desconocer la
realidad y cerrar la posibilidad de diálogo político. Timoleón
Jiménez, comandante de las FARC, aboga por la solución política por oposición a
la solución gubernamental del exterminio:
- Santos designa para la Mesa de Negociaciones a Generales cuestionados por violación a los DDHH
- ¿Acaso el anuncio de conversaciones de paz busca tapar la crisis de legitimidad del gobierno?
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| Colombia paro nacional octubre 2012 |
- No hay paz sin espacios de participación que no sean letales: Terror de Estado contra la organización social es Guerra Sucia
- Simón Trinidad, simbólica elección que pone de relieve la injerencia de EEUU
La
insurgencia de las FARC eligió para la mesa de diálogos a Simón Trinidad[28],
preso político colombiano en EEUU; su participación podría ser posible si el gobierno
de Santos la gestiona. Trinidad es un experto en el tema de la tierra, la
soberanía alimentaria, y la necesidad de una reforma agraria. Esta elección
evidencia que el tema de los presos políticos es medular, tanto desde el punto
de vista humanitario, como desde el punto de vista de las libertades políticas.
El caso de Simón Trinidad simboliza la persecución a la oposición política y además
la injerencia omnipresente de EEUU en los asuntos de Colombia. Antes de
ingresar a las FARC, Simón Trinidad –cuyo nombre de nacimiento es Ricardo
Palmera-, era un político liberal humanista que al momento de conformarse el
partido político Unión Patriótica (UP) se unió a él; pero el partido UP sufrió
exterminio por parte del estado colombiano, y Ricardo Palmera entró a la
clandestinidad antes que irse al exilio, para salvaguardar su vida y continuar
la lucha política por su pueblo. Fue capturado en Ecuador e ilegalmente
entregado a Colombia, y luego a EEUU, acatando una vergonzosa ley de
extradición de ciudadanos colombianos a EEUU. Al momento de su captura Trinidad
gestionaba un intercambio humanitario de presos. En EEUU sufrió varios juicios
políticos en los que intentaron condenarlo por narcotráfico, acusación que no
pudo ser probada. Finalmente la condena política -y descomunal- fue por ‘secuestro’ de los 3 contratistas de
empresas de seguridad de EEUU vinculadas a la CIA, mercenarios que las FARC
siempre consideraron presos de guerra, al ser parte de la injerencia bélica
estadounidense contra el pueblo colombiano. Trinidad está encerrado en
condiciones de tortura en EEUU.- Presos políticos: los presos de la Guerra Sucia
- Preguntas de cara a las conversaciones de paz
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| víctimas de la estrategia paramilitar |
fotos de 6 niños y jóvenes asesinados por el ejército colombiano para sus "falsos positivos"
Difunda esta imagen. Ya la ONU ha reconocido la cifra de al menos 2000 "falsos positivos"
38.255 personas desaparecidas en 3 años Colombia
Más de 38 mil personas desaparecidas en Colombia, según Me
Cargado por teleSUR_tv. - Videos de noticias recién publicadas.
Partes ya publicadas del dossier Colombia y sus miles de presos políticos silenciados
El dossier Colombia y sus miles de presos políticos silenciados abarca el contexto de intereses económicos y la represión política correlativa, los montajes judiciales, las condiciones de tortura a las que son sometidos los presos políticos, la invisibilización del drama y lo que su existencia pone de manifiesto. Cada parte ahonda en una temática, constituyendo a la vez un texto autónomo, y un capítulo del Dossier. Las partes ya publicadas del Dossier que consta de 7 partes en su totalidad, son:
Parte I del Dossier: Colombia y sus miles de presos políticos silenciados * Por Azalea Robles La cantidad alarmante de presos políticos pone de manifiesto una situación gravísima de represión contra el pensamiento...
Parte II Despojo, empobrecimiento y muerte para beneficio multinacional; la voz disidente es eliminada
Parte II del Dossier: Colombia y sus miles de presos políticos silenciados * Por Azalea Robles Es en el contexto de articulación entre el enriquecimiento de unos pocos y la represión contra las mayorías...
Parte III del Dossier: Colombia y sus miles de presos políticos silenciados *Por Azalea Robles “Suenan las preguntas, chasquidos en los tímpanos oficiales. Se recuerdan los nombres...
Parte IV del Dossier: Colombia y sus miles de presos políticos silenciados *Por Azalea Robles Hay una utilización sistemática del aparato judicial y del sistema penitenciario como arma de guerra contra amplios sectores de la sociedad....
Parte V del Dossier: Colombia y sus miles de presos políticos silenciados * Por Azalea Robles “Presos políticos lisiados, paralíticos, ciegos o enfermos son sometidos a la tortura diaria al ser situados en medio...
Parte VI Colombia: Tortura contra familiares de presos políticos es mensaje del terrorismo de Estado
En marzo- abril 2013, será publicada la
última Parte del Dossier, la Parte VII





















